¡¡¡¡Galletaaaaaaas!!!

Si, lo se, parezco el Monstruo de las Galletas, pero… que quede aquí entre nosotros… un poco menos peluda y menos azul… lo soy!!!

De mantequilla, de jengibre, con chips de chocolate… para desayunar, merendar o simplemente porque si… ¡¡me encantan!!

Así que, como de momento no nos habéis pedido ninguna receta en particular que queráis que compartamos (o truco, que también vale 😉 ) pues a subir lo que en ese momento se nos antoja. Y ahora mismo, que me estoy tomando un delicioso Chai Tea Latte, lo que me apetece es una galleta de mantequilla. ¿Con Glassa? ¿Con fondant? La verdad es que me gustan más las de glassa (es como los Cupcakes de buttercream, le da ese puntito diferente).

La receta es muy sencilla. ¿preparados?

Ingredientes para unas 30/40 galletas de unos 8/10 cm

250 gr de mantequilla a temperatura ambiente

250 gr de azúcar glass

1 huevo XL a temperatura ambiente

650 gr de harina de todo uso tamizada

Aroma de vainilla ( podéis utilizar otro a gusto)

Un chorrito de leche entera para ligar la masa cuando este migosa (es decir, para cuando se nos está deshaciendo y tiene ese extraño tacto harinoso y poco compacto).

Canela al gusto.

Receta

ponemos en un bol mantequilla y lo batimos con el azúcar que previamente habremos tamizado hasta que este completamente fusionada. Se puede hacer con una varilla manual, pero yo prefiero hacerlo con la batidora eléctrica… no es vaguería… es que así las tengo listas antes 🙂

La mantequilla va blanqueando y aumenta su volumen ligeramente al batirla.Una vez está lista, le añadimos el aroma de vainilla. Yo, como lo uso en crema, con una cucharadita tengo suficiente, si es líquido échale un chorrito y ve probando. No hace falta mucha. Añadimos una cucharadita de canela en polvo y el huevo ligeramente batido y lo mezclamos bien.

Incorporamos la harina poco a poco y lo mezclamos manualmente (si no queremos quedarnos sin batidora) y se lo integramos a la mezcla para formar la masa. Puede que veamos que se desmiga, si eso sucede, como hemos dicho antes, le echamos un chorro de leche (con cuidado de no pasarnos) para lograr una masa compacta, si vemos que se queda demasiado líquida, añadimos un poquito de harina más.

Una vez elaborada la masa, hacemos una bola y la dividimos en cuatro partes. Las estiramos con el rodillo encima de papel vegetal para que no se nos quede pegado, dejando aproximadamente un grosor de 3 mm y las dejamos reposar en el frigorífico (ya estiradas y tapadas con papel vegetal una encima de la otra), unas 3 horas mínimo, antes de sacarlas, cortarlas con el molde de la forma que queramos darle y hornearlas.

Es muy importante que en la bandeja las coloquemos a una distancia de unos 2 cm entre si, para que al hornease no se peguen entre ellas.

La masa que sobra puede volver a juntarse, estirarse y utilizarse… es una pena dejar que se pierda ni un poquito!!!

Mientras cortamos las galletas ponemos el horno a pre-calentar a 180º (o a 160º si le ponemos aire), cuando las metemos en el hay que estar muy atentos al tiempo. Con 10 minutos es suficiente, que los bordes queden un poco dorados pero que no se nos quemen.

Cuando las saquemos, las dejamos enfriar sobre una rejilla, y las decoramos como más nos guste y ahí, si como diría nuestro amigo… podremos comer unas deliciosas… Galletaaaaas!!!

P.S: Si queréis que subamos alguna receta en particular podéis pedírnoslo en nuestra página de Facebook: https://www.facebook.com/pages/La-Aldea-del-Dulce/434278356648315?ref=ts&fref=ts

monstruo-galletas-5

Anuncios

Como hacer una buena Buttercream

Lo reconozco… ¡¡¡adoro la buttercream!!! Personalmente me gusta mucho más un buen Cupcake de buttercream que decorado con fondant.

Primero por que no es tan dulce o empalagoso como, en ocasiones, puede resultar el fondant, pero sobre todo, por que le puedes dar colores, sabores y formas que hagan que cada experiencia sea única.

La base siempre es la misma, sólo se necesita Mantequilla sin sal y a ser posible que esté como crema (si no siempre le podemos dar un golpe de calor en el microondas), Azúcar Glass, El extracto del sabor que hayamos elegido (vainilla, nata, fresa… o tan atrevidos como el de mojito, ron con coca-cola, champan…) o, usar crema de chocolate o mantequilla de cacahuete, queso… incluso puedes ir probando con lo que se te ocurra 🙂 … la cuestión es encontrar el sabor que más te atraiga.

Los extractos yo los prefiero en pasta, al no meterle líquido a la buttercream es más difícil que pierda la consistencia que queremos … y, si queremos, un poco de colorante!!

Para hacerla, lo primero que tenemos que hacer es batir bien la mantequilla, ir añadiendo poco a poco el azúcar hasta que hayamos conseguido la consistencia que queramos. Lo normal es usar, aproximadamente, el doble de azúcar que de mantequilla, aunque, yo, normalmente, uso un poco menos, pues no me gusta tan dulce.

Eso si, ¡cuidado! cuando le echas el azúcar… al ser tan en polvo se puede poner tu cocina blanca como la nieve!! y limpiarla luego es un horror!! Para evitarlo, lo mejor es, tratar de tapar el bol con un paño húmedo y sólo ir abriendo de a poquito para añadir el azúcar.

No hace falta ir a mucha velocidad, pero, claro, depende de la máquina que estés usando.

Una vez ya tienes bien mezcladas mantequilla y azúcar, sólo hay que añadirle el extracto o la crema del sabor, batirlo bien y, al final, en una última batida el colorante.

Y listo!! Puedes ir probando en cada paso para asegurarte de que te va gustando.

Una vez la tengas preparada, pásala directamente a la manga pastelera. Lo normal es que esté un poco dura.

Y lo que te sobre… a la nevera!! Podrás usarla para otra vez!! (eso si, no la guardes un mes 😉 )

buttercream-frosting